Casamientos en Argentina - wedding planners
Festejos extraños de bodas
La gente se casa pero, a veces, las fiestas no son lo que solían ser. Mientras algunos eligen un souvenir un poco raro o se animan a un vestido fuera de lo común, otros apuestan a un cambio de esquema total...
¿Quién dijo que la novia tiene que vestirse de blanco y el novio de frac negro sí o sí? ¿El vals es obligatorio? ¿Es necesario el carnaval carioca con cotillón? ¿No se puede cambiar? Eso mismo se preguntan las parejas que ya no buscan tanto la fastuosidad salida de una telenovela y se dejan tentar con placer por la originalidad de una fiesta inolvidable. Para muestra, basta un botón. Malena se casó con Ignacio en agosto de 2004 y su boda fue definitivamente única. “A los dos nos encanta el cine. La fiesta fue directamente sobre un escenario y cada uno, nosotros y los invitados, estábamos vestidos como un personaje de película. Fue divertidísimo”, dijo la recién casada demostrando que el amor siempre es más fuerte.
Si bien no debe haber muchos que se arriesguen a llegar tan lejos, tener una boda única es el sueño de casi todas las parejas. “En abril del año pasado, una pareja de profesores de yoga quiso un casamiento hindú. Todo, desde el peinado y la ropa, hasta los invitados y la ambientación, era yóguico. Era tan distinto que no parecía Argentina”, dijo Lorena Stuani, wedding planner de Fionna Casamientos sitio de Fionna Eventos, mientras muestra fotos de un salón decorado con telas rústicas. Por su parte, Cecilia Casalinuovo, wedding planner de Felicitas Casal Eventos sitio de Felicitas Casal , tiene en su haber una fiesta bastante más extravagante: “El es extranjero y ella es argentina. La fiesta de casamiento fue una reproducción literal de un cuento de hadas. La invitación era un librito en el que contaban su historia juntos, ella estaba vestida de princesa y él de príncipe... Toda la ambientación estuvo inspirada en cuentos infantiles”, dijo.
Mientras los novios piensan en novedosas fiestas -usualmente excluyendo el clásico vals vienés-, las más de 20 wedding planners que trabajan en la ciudad están dispuestas a transformar esos deseos en hechos a cambio de entre 1000 y 7000 pesos aproximadamente. La tarifa varía de acuerdo a la excentricidad pedida, la cantidad de invitados, el lugar elegido y si los novios optaron por una fecha en temporada baja o alta...
Ahora bien, está claro que las tradiciones nupciales vienen cediendo terreno a las nuevas tendencias pero tampoco tanto. No hay muchos que lleguen tan lejos como para reproducir un cuento de hadas o una película y es más común encontrar parejas que negociaron entre la originalidad total y la tradición cambiando sólo algunos detalles. “Organizamos un casamiento en el cual no se bailó el vals sino una canción de la película “Amélie”; otro en el que no tiraron arroz sino burbujas, y uno en el que el traje del novio era violeta en lugar del frac negro”, contó Casalinuovo, quien organiza eventos desde hace un año y medio.
Aunque, no hace decirlo, estos casos son los menos, ya que la mayoría sigue optando por la fiesta tradicional. Y a la hora de encontrar explicaciones para tan poco coraje, Stuani asegura que “todos se animan y se juegan con los detalles pero suelen ser tradicionales en la estructura de la fiesta porque tienen en cuenta la edad de los invitados”. Es un hecho, algunos no esperan cosas muy diferentes en una fiesta de casamiento.
Fuente: Diario Clarin